Los perversos narcisistas. Análisis y compendio de la obra de J.C. Bouchoux.

El Psicoanalista Jean-Charles Bouchoux publicó en 2012 un interesante y completo análisis al respecto de un tipo de trastorno denominado Perversión Narcisista. En las líneas que siguen desarrollaré un compendio de las ideas expuestas en dicha obra, a modo de resumen introductorio sobre el concepto a tratar, que a su vez pueda resultar útil para el lector con interés creciente sobre el tema.

 

NARCISISMO, PERVERSIÓN Y APARATO PSÍQUICO.

narcisismo

Vayamos a la base etimológica. El concepto de Perverso Narcisista se subdivide en dos términos que poseen distintas procedencias y significados, aunque también determinadas similitudes.  El nacimiento del concepto “Narcisismo” podemos encontrarlo en la mitología griega. Concretamente en el personaje Narciso, quien fruto de una violación, se enamora de la ninfa Eco. Ésta muere antes de que hayan podido declararse su amor, por lo que Narciso dirige su amor hacia sí mismo y toma la costumbre de admirar su imagen en las aguas de un lago, hasta que un día cae y se ahoga en el mismo. En ese lugar crecerá una flor llamada Narciso.

El narcisismo es el amor que nos profesamos a nosotros mismos, la idea que tenemos de nosotros y de cómo nos perciben los demás.

La etimología del término “perversión” corresponde al latín per vertrae y significa invertir, cambiar de sentido.  Cabe distinguir entre Perversión Sexual y Perversión Narcisista, donde en referencia al primer término, y en el ejemplo de una citación en los albores de una relación, el sujeto acude a la cita, consuma y desaparece. Mientras que en lo referente al segundo concepto, el sujeto seduce, pero no aparece en las citas, aunque envía aun tercero para constatar que las citas han acudido. Se muestra aquí, en el envío de esta tercera persona, el narcisismo como defensa de la angustia provocada por la idea que tienen de su propio poder.

La procedencia y este significado cobran sentido al vincularlo al término psicoanalítico expuesto por Freud: Pulsión, cuyo significado es el de una energía que hace que el organismo tienda hacia un objetivo. Para Freud, la Pulsión se organiza en tres polos: Origen, objetivo y objeto.

El origen sería el deseo somático, el surgimiento de la necesidad. El objetivo sería el deseo elaborado por el psiquismo. El deseo a alcanzar. Y por último, el objeto sería la cosa gracias a la cual saciaremos nuestra necesidad.

Sigmund Freud creó el concepto de Aparato Psíquico para subrayar la capacidad que tiene la mente humana (Aparato) de transmitir y transformar la energía psíquica.

El Aparato Psíquico podría asemejarse a un iceberg, que dividiríamos en tres bloques:

  • Ello: Inconsciente. Instancia pulsional. Se rige completamente por el Principio del placer. Sería la parte del Iceberg sumergida bajo el agua, la que no está a la vista.
  • Superyo: Esencialmente Inconsciente, con parte Consciente. En gran parta bajo el agua, pero también se deja asomar a la superficie.
  • Yo: Esencialmente Consciente. Se rige por el Principio de Realidad. Esta sería la parte visible del iceberg.

 

Aparato Psíquico

 

La teoría del Aparato Psíquico sirve de nexo para la explicación de la escisión del ser humano como un elemento natural en la constitución de la personalidad del individuo. Esto es, el ser humano está dividido por naturaleza, en determinadas ocasiones de manera vertical, como muestra la teoría freudiana del Aparato Psíquico (consciente/inconsciente), pero la escisión también puede ser horizontal y dividir al individuo (disociación) en varias personalidades que no se conocen, como ocurre en el caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

El desarrollo como individuo en la infancia, en sus diversas fases (separación del otro, encuentro con su propia imagen.,…) marcará en gran parte la construcción de una personalidad neurótica o psicótica, con marcados componentes narcisistas y perversos, o bien, correctamente estructurada si la figura de la madre permite la separación como base de superación de las primeras frustraciones, y la del padre no es rígida o excesivamente ausente.

Así, el perverso narcisista, no ha podido nacer a su imagen.  Avanza en su desarrollo, atrapado en ciertas fases de su evolución (objetal y narcisista) utilizando al otro como espejo de quien recibe reflejos mejores de los que proyecta, esperando escapar de la psicosis que asoma y llenando un vacío en su persona.

Es en este punto donde tenemos que hablar de la incapacidad del perverso narcisista de superar la angustia de la pérdida y la realización de un duelo imposible para él. Si bien, la mayoría de personas tenemos dificultades para aceptar las pérdidas, ya que son algo propio de nuestra evolución, el perverso narcisista no podrá soportar la ausencia de la víctima. Sólo cuando esté ausente, podrá comprobar su existencia.

Las fases del proceso de duelo son cuatro: La negación, la rabia, la depresión y la aceptación.  El perverso narcisista fluctuaría entre la negación y la rabia. A la negación le correspondería la desvalorización de la víctima, la negación de su importancia, de esta manera permitiría minimizar su pérdida potencial; mientras que a la fase de rabia se le atribuyen las agresiones, la culpabilización del otro.

En la película “Bajo la arena”, de François Ozon, el personaje interpretado por Charlotte Rampling, pierde a su marido en la playa mientras se bañan. Ella no acepta la desaparición, y cuando llega el momento de reconocer el cuerpo, rechaza identificarlo. Durante mucho tiempo seguirá hablando con él y poco a poco se desconectará del mundo.

CARACTERÍSTICAS DEL PERVERSO NARCISISTA:

  • Utilizan el vínculo familiar, profesional o amoroso para someter al otro. Necesitan esta proximidad para ejercer su influencia y no permite que la víctima se aleje de él.
  • Apariencia amable, simpático, seductor, servicial.
  • Carente de empatía. Manipulador, egocéntrico, mentiroso.
  • Exige en el otro la perfección y la verdad.
  • Hábil con las palabras, utiliza el doble sentido para manipular y asumir el papel de víctima. El uso de la comunicación paradójica (objeto de placer y omnipotencia para el interlocutor.  Erotización de las defensas perversas), tiene el objetivo de desorientar y enzarzar a la víctima en un laberinto de informaciones contradictorias que le impidan tomar distancia, pensar y reaccionar.
  • No soporta ser el blanco de las críticas, pero critica sin cesar.
  • Se alimenta de la imagen de la víctima: cuanto más la menosprecia, más fuerte se siente.
  • El perverso carga sus defectos en el otro y evita así el sufrimiento.
  • El perverso somete a su víctima ejerciendo una proximidad jerárquica y atrapándola en un vínculo difícil de romper, aislándola de terceros que podrían inmiscuirse en esta relación tóxica.

 

SOLUCIONES PRÁCTICAS:

  • No justificarse excesivamente ante una acusación. El perverso narcisista espera nuestra justificación para poder desmontarla y construir así su imagen narcisista.
  • Pedir ayuda retomando el contacto con amistades que habían sido apartadas como consecuencia de la relación.
  • Tomar distancia. Mantener la decisión rígida y estable de alejarse del perverso y acercarse a personas cordiales y neutras.
  • Atreverse a odiar, sin temor a sentirlo como negativo. No tener buenos sentimientos hacia alguien que nos ha dañado no implica ser un perverso.
  • Ceder poder a un tercero. Darle poder a terceras personas que representen la ley revelando nuevos mecanismos de control.
  • Reconocer y aceptar nuestros defectos, pero también nuestras cualidades.
  • Aprender a renunciar el comprender lo que el perverso nos dice o nos ha dicho.

 

Jean-Claude Bouchoux

Bibliografía:

“El genio de los orígenes” Paul-Claude Racamier

“El esfuerzo por volver loco al otro” Harold Searles

“El acoso moral: el maltrato psicológico en la vida cotidiana” Marie-France Hirigoyen

“Juego y realidad” D. Winnicott

 

Filmografía:

“Bajo la arena” François Ozon

“Atrápame si puedes” Steven Spielberg

 

* El contenido de este compendio realizado por Garnelo P., ha sido extraído de la obra “El Perverso Narcisista” del autor Jean-Claude Bouchoux, en Arpa y Alfil Editores SL. 2016.